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A todos nos gusta viajar, y sólo la falta de tiempo y/o de dinero nos impide hacerlo con más frecuencia, ¿no? Pero… ¿te has parado a pensar todo el tiempo y esfuerzo que requiere la organización de un viaje? Si te decides por acudir a una agencia de viajes y ponerte en manos de una persona experta, la cosa puede ser más o menos sencilla.…

Pero si tú eres más de “yo me lo guiso, yo me lo como”, entonces la cosa se complica. Dime si esto te resulta familiar:

“Mmmm, se acerca un puente y me apetece desconectar de la rutina diaria. Es momento de una escapada. Siempre he querido ir a (escribe aquí ese lugar al que nunca vas por aquello de que no está muy lejos y de ahí no se va a mover; de ahora en adelante, llamémosle X). Ha llegado el momento.

Vuelos

Empecemos por los vuelos, que si son muy caros me parece a mí que X seguirá esperando mi inestimable visita… Voy a mirar en ese comparador (metabuscador, para los de lenguaje más técnico) que últimamente sale tanto en la tele a ver qué encuentro. Vale, parece que no voy a necesitar donar un riñón esta vez. Aquí veo precios que parecen razonables. Pero… ¿por qué hay tanta disparidad, si se supone que el avión es el mismo? Algo me debo de estar perdiendo, porque parece que es la misma aerolínea, el mismo horario de vuelo, todos en turista (¡ay, si yo pudiera al menos una vez probar eso de la “bisnes”!)… entonces, ¿por qué veo 5 precios distintos? Aquí tiene que haber gato encerrado… ¡pero si el precio de la propia aerolínea es más caro! Esto es muy raro… A ver de qué va esto…”

Nota: En el mejor de los casos, visitas dos páginas webs distintas, cuando no muchas más para ver por qué hay diferencia en unos precios que piensas deberían ser iguales.

“Vale, ya tengo mis vuelos. Lo de salir tan tarde y regresar a unas horas en las que probablemente no hayan ni puesto las calles no me hace mucha gracias, pero bueno, todo sea por conocer por fin X, que todo el mundo habla muy bien de ello. ¡Y menudas fotos sube la gente en Instagram!”

Nota: ¿Quién no busca en Instagram, YouTube, Facebook o cualquier otra red social en busca de inspiración?

Hoteles

“A ver qué hotel encuentro, que no quisiera gastarme lo que me he ahorrado en los vuelos con esa castaña de horarios que he cogido. Anda que si no encuentro nada, menuda faena. ¡Me como los billetes con patatas! Pero algo tiene que haber, ¿no? Veamos en esa web que también anuncian en la tele y que dice que compara en miles de sitios. Un poco exagerados, ¿no? Miles, miles,… ya serán algunos menos, jeje. Bueno, al turrón, que me pongo a divagar y a este paso no acabo nunca… Vaya, aquí estamos en las mismas, demasiadas diferencias. Hombre, es verdad que en el anuncio lo decían, pero a mí es que estas cosas me escaman un poco. Euro arriba o abajo bueno, pero tanto… ¿Y si miro en ese otro sitio del que se habla tanto, el que dicen que causa problemas con los vecinos? Al fin y al cabo, yo soy muy normal, ni se me escucha ni nada.”

Excursiones

“Bueno, pues ha costado pero ya tengo un techo bajo el que dormir y donde poder darme una ducha. ¡Higiene ante todo! Teniendo en cuenta que llego muy tarde y me voy muy pronto, a lo tonto me he comido dos días del puente y me quedan otros dos. Quizás una excursión de esas que te enseñan lo más importante me ahorraría tiempo. O uno de esos buses que dan una vuelta por la ciudad y que te dejan subir y bajar cuando quieres. Sí, creo que es una buena idea. Pero, ¿dónde lo contrato? De esto no me suena ningún anuncio en la tele… Pues nada, preguntemos al señor Google, que todo lo sabe (me parece a mí que demasiado…). ¡Madre mía qué cantidad de resultados! No me suena el nombre de ninguna de estas empresas. ¿Serán de fiar? “Excursiones gratis”… Si son gratis muy buenas no podrán ser, ¿no? A ver qué dice la gente de esta empresa, que me gusta el nombre.

Y a todo esto, el aeropuerto está donde el viento da la vuelta… ¿Cómo llego hasta el alojamiento? ¿Habrá transporte público? Porque un taxi seguro me cuesta un ojo de la cara. Preguntemos de nuevo al señor Google…