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La vida está llena de rarezas y los aeropuertos no son una excepción. No te pierdas los artículos más extraños confiscados en los aeropuertos. Descubrirás historias que te pondrán los pelos de punta. Literalmente.

Hoy en día la seguridad en los aeropuertos es un auténtico caballo de batalla para gobiernos y un dolor de cabeza para pasajeros. El personal de seguridad se lo toma muy en serio cuando se trata de revisar a consciencia tus pertinencias. Su objetivo es impedir el transporte de mercancías ilegales y por encima de todo asegurar tu seguridad, la del resto de pasajeros y por ende la del país al cual te diriges. Estos agentes no tienen tiempo para el aburrimiento.

Una calavera humana

Un profesor alemán fue detenido en el aeropuerto Fiumicino de Roma después de que el personal de seguridad encontrara un cráneo humano en su equipaje. Por lo visto, el profesor compró los restos humanos en un mercado italiano por 50€ y quería llevárselos a casa para usarlo con fines “científicos”. En cualquier caso, el hombre fue detenido por la policía italiana y el cráneo, confiscado.

Insectos plastificados

Muchas veces los agentes de seguridad tienen que registrar maletas para impedir el paso de sustancias peligrosas que puedan poner en riesgo la salud de todo el país. En 2013, decenas de miles de insectos, envueltos en una película de plástico, fueron encontrados en el equipaje de un hombre de 22 años de edad que había viajado desde Burkina Faso a Londres. Estos insectos no solo son una de las cosas más extrañas que el gobierno británico ha confiscado en aeropuertos, sino también una de las más peligrosas.

Serpientes en los pantalones

Los funcionarios del aeropuerto de Stansted han confiscado numerosos objetos extraños en los últimos años, incluyendo grasa humana y cangrejos vivos, pero lo que encontraron bajo los pantalones de un hombre noruego se lleva la palma. Este señor llevaba atado a sus piernas nada más ni nada menos que 10 lagartijas y 14 pitones. Sorprendente, ¿verdad? Pues este no es el único que se atreve con el tráfico de animales venenosos en su ropa interior. Una mujer fue detenida en el aeropuerto de Estocolmo, Suecia, tratando de pasar de contrabando 75 serpientes en su sujetador. Los funcionarios comenzaron a sospechar cuando vieron a la mujer rascarse repetidamente el pecho.

Monos en sus pantalones

Y si te ha parecido cuanto menos incómodo el sujeta serpientes, espera a descubrir qué tenía este hombre entre sus piernas. Después de que cuatro aves raras del paraíso escaparon de su maleta y comenzaran a volar alrededor de la terminal del aeropuerto de los Ángeles, este buen hombre fue llevado a comisaria donde admitió tener dos monos escondidos entre su ropa interior. Sí. La que llevaba puesta. Se trataba de dos monos lento loris pigmeos en peligro de extinción. El hombre fue condenado a cinco años y medio de prisión.

Armadillo hortera

Esta no es una historia de contrabando de animales exóticos o cosas extrañas. Más bien se trata de un atentado al buen gusto. Un armadillo disecado y vestido de pistolero viajaba tranquilamente desde Texas a Australia como regalo, pero fue detenido en la frontera australiana. Allí las leyes de importación de fauna son muy estrictas. Por lo visto, también lo son con el estilo y la elegancia en materia de regalos.

Antiguo egipcio

Esta es una historia dedicada a los amantes de las antigüedades de Egipto. Allá por el 2008, en el aeropuerto de Miami, Florida encontraron un sarcófago de 3000 años de antigüedad enviado desde España. Se trataba de una pieza robada hace más de un siglo. Al final, el ataúd regresó de nuevo a Egipto. Más vale tarde nunca.

Camaleón disfrazado de sombrero

Esta escena, digna del circo más estrambótico, nada tiene que ver con el tráfico de especies animales. Esta es una auténtica historia de amor entre dueña y mascota. En julio de 2002, una joven de 17 años de edad, logró viajar desde Dubái a Manchester con un camaleón sobre su cabeza. La chica se colocó su mascota como si de un sombrero se tratara para conseguir evitar los controles de seguridad. Y, de hecho, casi lo consigue. Los agentes solo empezaron a percatarse de que algo raro estaba sucediendo cuando vieron que los demás pasajeros no paraban de fotografiar a la mujer.

Vibrador vergonzoso

Este caso no trata de los artículos más extraños confiscados en aeropuertos. Tiene que ver con el objeto que envuelve otra cosa mucho más común, las drogas. Son comunes ya los moldes de yeso, la bollería casera y hasta los pañales de bebés como métodos para esconder droga. Esta mujer pensó que a los agentes de seguridad del aeropuerto de Gatwick les daría demasiada vergüenza registrar su vibrador. Se equivocó. En el compartimento de la batería encontraron una bolsa rellena de hachís. La mujer fue detenida.

Tarántulas venenosas

No sabemos exactamente por qué razón esta pareja intentó transportar cientos de tarántulas venenosas de Perú a Holanda. El caso es que estos dos alemanes recolectaron estos animales en su viaje por Perú para luego introducirlos en contenedores de plástico y los metieron entre su equipaje. Qué raro, ¿no?

Ojos como platos

Y si todo esto no te ha dado escalofríos. El siguiente alijo confiscado te dejará cuanto menos ojiplático. Tal vez una de las cosas más raras confiscados nunca en aeropuertos se halló en el aeropuerto de Stansted, Londres. Los agentes de seguridad se quedaron patidifusos cuando encontraron en una maleta una carga de 10 bolas de los ojoshumanos flotando en un tarro de mermelada. Al menos no estaba en el sujetador de nadie…